Por Gio Pineda – La Iglesia a las puertas del coronavirus

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La Iglesia alrededor del mundo ha experimentado persecución a través de los siglos y de una manera o de otra encuentra la forma de seguir creciendo.  Jesús dijo “(yo,) edificaré mi Iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.”  Mateo 16:18

Uno de los formatos que la Iglesia a adoptado en áreas donde es perseguida se conoce como “La Iglesia en CASA.” Este es un grupo pequeño de personas que se reúne en comunión, crece en la palabra de Dios, celebran la Santa Cena y oran juntos.  El reunirse en grupos grandes podría atraer atención no necesaria y que podría hasta ser peligrosa. Es por eso que los creyentes prefieren reunirse en grupos pequeños.  Si acaso otras personas se les quisieran unir, los creyentes prefieren simplemente iniciar otro grupo en la casa de una persona de paz que abre su casa e invita a su familia y vecinos cercanos a la reunión. 

Existen comunidades en el occidente hoy día que nunca han necesitado de este formato de Iglesia para crecer.  Aquí, en el occidente, disfrutamos de libertad para reunirnos en grandes números si la logística lo permite.  Edificios mas y mas grandes se hacen disponibles para acomodar el número de creyentes que desean congregarse.  El concepto de la “Mega-Iglesia” es una expresión bien conocida de esta libertad de reunirnos en lugares grandes para adorar y disfrutar de comunión y enseñanza como creyentes.  Ya sea que el lugar esté en un local comercial, una catedral, hotel o estadio, Dios nos ha permitido reunirnos sin problemas por muchos años.

En muchos casos la iglesia local en el occidente ha adoptado la muy necesaria estrategia de grupos pequeños para dar la oportunidad de comunión real e íntima para los creyentes.  Este formato secundario de reunión entre semana ha sido una excelente manera de invitar vecinos y familia a un estudio bíblico y de allí migrar a la “Iglesia” que se reúne los domingos en un edificio más grande.  Los grupos pequeños usan diferentes nombres en diferentes comunidades; “células,” “grupos familiares,” “grupo hogareño” y toda una variedad de nombres creativos para atraer vecinos, familia y amigos y así crear una puerta al servicio dominical de la iglesia y las diferentes actividades de la iglesia local.  Algunas iglesias han utilizado esta poderosa herramienta como forma de evangelismo y grupos pequeños se forman con la visión de compartir las buenas nuevas con personas que no necesariamente entrarían al edificio de la iglesia los domingos.  Sin embargo, la estrategia permanece de eventualmente conectar a los nuevos creyentes a la “iglesia principal. ¨

El coronavirus ha presentado una nueva dinámica para la iglesia esta semana.  A finales de la semana pasada la Organización Mundial de la Salud declaró el brote de coronavirus como pandemia global y el gobierno inició una serie de recomendaciones que alteraron nuestra vida normal.  El viernes pasado muchas de las iglesias locales se encontraban tratando de decidir qué hacer en el fin de semana.  Algunas se reunieron con menos congregantes de lo usual, otras iniciaron servicios de iglesia en línea y otras simplemente cancelaron sus servicios dominicales.

Al interactuar con pastores y líderes eclesiásticos estos últimos días, mi anhelo ha sido el de animar y traer esperanza en medio de esta crisis.  ¡La Iglesia continuara creciendo!  Realmente es en momentos de peligro, como este, que la Iglesia resplandece mas que nunca.  Sirve al necesitado, ayuda a la gente en riesgo, ora al Todopoderoso, se multiplica y de repente este es el avivamiento por el cual hemos estado orando.  Pero hay algunos elementos esenciales que quiero mencionar animando a la Iglesia a considerar y orar por sabiduría en este momento crucial.

En los últimos días he oído de un par de soluciones que la iglesia propone para continuar sus servicios dominicales.   Al considerar el desarrollo, implementación y evaluación de soluciones creo que debemos asegurar que el ADN de la Iglesia se mantenga bíblicamente correcto: La Biblia es clara en presentar el ADN de Iglesia y este inicia con la comunión de los creyentes en Cristo. 

  1. Crear el servicio dominical en línea, vía internet.

Iglesias en todo lugar se encuentran trabajando arduamente en la creación o ajuste de plataformas en línea que provean servicios de iglesia virtuales el día domingo.  Es increíble lo que se puede hacer con la tecnología en estos días.  Ya existen muchos servicios de TV y Radio disponibles también a los cuales nos podemos sintonizar y así poder “tener” iglesia el domingo, ¿pero es eso todo lo que puede suceder?

El libro de Hechos nos dice que ellos se reunían, compartían el pan, perseveraban en las enseñanzas de los apóstoles y oraban.  Lo primero que podemos ver es que la Iglesia involucra a mas de una persona enfrente de su pantalla.  Donde es posible los creyentes deben buscar el juntarse.  No tiene que ser en números grandes, especialmente cuando hay peligro al hacerlo, pues donde dos o más se reúnen en el nombre de Jesús, él ha prometido estar presente en medio de ellos.  En la sociedad individualista de la era tecnológica, el concepto el servicio de la Iglesia en línea para ser accesado por individuos utilizando tabletas o teléfonos podría movernos rápidamente a un concepto erróneo de lo que la Biblia enseña sobre la Iglesia.  Al promover la “iglesia virtual” esperaríamos que fuera una solución temporal y que en el mejor de los casos la familia se reúna y participen juntos en el servicio vía internet.  Pero tenemos que enfrentar la realidad de la tecnología, por lo regular la mayoría de nosotros accesamos el internet en nuestro teléfono, tableta o laptop en privacidad, solos.  No lo hacemos en grupo, no hay interacción, no hay comunión, no hay Ekklesia.  La tecnología es una herramienta que rápidamente nos puede llevar a aislarnos ya sea en trabajo o entretenimiento.  Entiendo que algunos si utilizan el internet en grupo, reuniones, pero en general la mayoría lo usan individualmente.  Esto es peligroso pues podría crear una enseñanza falsa sobre lo que es la Iglesia.  Entiendo también que hay casos donde por limitación física, aprisionamiento o enfermedad creyentes se ven aislados involuntariamente de la comunión en la iglesia local.  Aún en esos casos sabemos de ministerios que se ocupan de llevar comunión a esos creyentes.  Pues bien, las cosas cambiaron la semana pasada y este fin de semana la norma será el conectarse vía internet, radio o TV.  La mayoría están trabajando desde la casa y el domingo se conectarán virtualmente a la iglesia local y su transmisión en línea, primero Dios como familia o con amigos o vecinos cercanos.  Pero, en algunos casos sino muchos, la conexión será todavía en cama, “enpijamados” y solos. Debemos tomar un momento y evaluar bien esta solución que se nos ha ocurrido.  Debemos orar y discernir que es VERDADERO acerca de la Iglesia y que es FALSO.

El “tener” iglesia sin la comunión de creyentes es una falsa representación de la Iglesia bíblica.  Esta solución requiere educación y enseñanza bíblica que afirme la importancia de que la familia reunida se vea como La Iglesia o que por lo menos “tengan” iglesia juntos y no individualmente.

  • La iglesia local y el plan de utilizar el formato de grupo pequeño.

El domingo pasado, cuando la recomendación gubernamental de reuniones redujo el número de participantes de 1000 a 250, escuché rápidamente que la solución obvia era considerar los grupos pequeños de la iglesia para realizar el servicio dominical con el uso de transmisión en línea.  Muchas iglesias ya realizaron esto el domingo pasado.  Pero, nadie se podía imaginar que las recomendaciones sobre el numero limite bajaría a 25 y luego a 10 como máximo número de personas en una reunión pública.  La última recomendación canceló toda clase de grupos pequeños de la iglesia, incluyendo mi reunión de pastores el lunes y luego la reunión de discipulado y oración el martes.  Así que parecería que la única solución viable ahora es ¨tener¨ iglesia virtual el próximo domingo y una vez más espero y oro que por lo menos logremos que la familia se reúna para celebrar su tiempo de iglesia.

Debemos luchar por mantener viva a la Iglesia bíblica.  Creo prudente enfatizar la necesidad de seguir instruyendo lo que la Biblia dice acerca de la Iglesia.  Una célula de la iglesia sigue siendo la Iglesia misma y le expresión grande de muchas células pequeñas de la Iglesia es también La Iglesia misma siempre y cuando el ADN se mantenga consistente con lo que la Biblia enseña.

El ADN de la iglesia grande fluye en las venas del grupo en casa y si esto no se había enseñado antes en el discipulado fue por error y debe ser corregido.

Los grupos pequeños de creyentes ya sea familiares o amigos deben verse como la IGLESIA de Cristo en la tierra y tomar la responsabilidad de la realidad de nuestros tiempos.  La enseñanza del sacerdocio de todos los creyentes debe verse viva en nuestros hogares esta semana.  El grupo en casa de esta semana no es el mismo que hace 2 semanas, porque esta semana no nos reuniremos el domingo en la iglesia grande.  Todo aspecto de la adoración recae ahora en el grupo pequeño en la casa que ahora sugiero se le llame como ha sido llamado ya en muchos lugares del mundo, “La Iglesia en Casa.”

El formato de la iglesia en casa viene a nosotros en este momento como le ha sucedido a tantos a través de la historia del cristianismo, a través de circunstancias peligrosas.  Como ven, no estamos tan lejos de nuestros hermanos que se reúnen y multiplican sus iglesias en áreas restringidas del mundo.  Hemos llegado a ser todos iguales.  Nuestra restricción vino de un virus y no de persecución religiosa o política, aún así la iglesia en el occidente se ve restringida como nunca antes.   La iglesia en casa es poderosa y al mismo tiempo simple y por eso se reproduce fácilmente.  Al experimentarla, por lo regular no vamos a disfrutar de la música de los expertos ni la tecnología que le acompaña.  Tal vez cantaremos sin música o utilizaremos YouTube para cantar coros, himnos y canticos espirituales o tal vez va a ser hora de sacar la vieja guitarra o volver a tocar el piano desafinado o el acordeón.  No se exactamente que forma tome el servicio de adoración en casa, pero una cosa si puedo garantizar y es que, al juntarse las familias en las casas a disfrutar la presencia de Dios, cantar sus alabanzas, estudiar y obedecer la Biblia, y experimentar ser el cuerpo de Cristo por el poder del Espíritu Santo, la Iglesia en Casa estará viva y se volverá poderosa.

Sería una equivocación el que las iglesias hoy se muevan a los grupos pequeños y pierdan la visión y oportunidad de trasladar el ADN de la Iglesia.  El ver la solución como algo temporal para evitar las reuniones “normales” y poner la esperanza de que todo pase y poder regresar a la “verdadera iglesia.” 

Esta es nuestra oportunidad de descubrir, experimentar y afirmar la pequeña reunión en casa como la completa expresión de la Iglesia con Cristo como cabeza.  Consideremos esto y oremos por sabiduría.  Que el Señor aumente nuestra fe en esta prueba que estamos enfrentando.  La Iglesia le pertenece a Él.  Él, la está preparando.  Él la va a usar. Él, se va a glorificar a través de ella.  Él, va a regresar por ella.  Ven Señor Jesús.  ¡Si, ven pronto!

Así que al reunirnos como familia este domingo en nuestras casas, descubramos la poderosa y simple experiencia de la Iglesia en Casa.

Giovanni Pineda

Photo by Cassidy Rowell on Unsplash

3 Comments on “Por Gio Pineda – La Iglesia a las puertas del coronavirus”

  1. Gracias Giovani, Dios te siga bendiciendo y guardando, igual que a tu amada famila, te envio un fuerte abrazo muchas bendiciones y mi cariño.

  2. Saludos Gio,
    Excelente propuesta. Efectivamente el Señor ha preparado esta nueva reingenieria De la Iglesia para que volvamos a lo simple De la Iglesia primitiva. Un abrazo, Bendiciones
    Javier Comboni

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